Haute Couture, los tesoros de arte más preciados del occidente en los museos más pomposos, los cabarets y la contagiante vida nocturna en la pecadora Montmartre, son las imágenes que desde hace muchas generaciones, en casi los cinco continentes, se han asociado con el mágico nombre de "París".
Sin olvidar su historia, reflejada en sus espléndidos palacios
reales, los impresionantes jardines, las mansiones y los boulevards
interminables. Es cierto que en cada esquina se encuenta la huella
de algún hecho histórico, pero no piense por esto
que la ciudad se ha quedado en el pasado: si lo recuerda bien, fue
aquí donde se gestó la Revolución Francésa,
que contagió su espíritu de libertad, igualdad y fraternidad
al resto de Europa.
Históricamente, se puede decir que París fue la primera
ciudad "moderna" de Europa. Fue aquí donde, después
de la revolución industrial, se alcanzó el clímax
del espíritu creador: inventores, genios de la técnica
y de todos los ámbitos artísticos (música,
literatura, arquitectura) y científicos se dieron cita en
París para presentar sus obras. Y aún hoy, la sociedad
Francésa quiere seguir manteniendo este liderato. Hace sólo
unos años, con motivo del segundo centenario de la Revolución
Francésa, los parisinos presentaron al mundo unos monumentos impresionantes,
del más puro estilo vanguardista, que despertaron la admiración
de toda Europa. Y es que siempre van a la cabeza de todas las artes:
teatro, ballet, música. Todo el mundo mira hacia París.
Y quien también quiere regalarse una documentación
amplia y verdadera sobre el desarrollo de la pintura y las bellas
artes, desde los viejos maestros hasta los vanguardistas occidentales,
naturalmente la primera dirección es Louvre, pero también
muchísimos otros museos y galerías, diseminadas por
toda la ciudad.
Y claro está que no sólo de cultura vive el hombre;
en París han florecido también en forma única,
la gastronomía y, por qué no llamarla así,
la boutique-cultura, que pueden satisfacer hasta los gustos más
exigentes.
Intente visitar el cementerio, "Père Lachaise" donde encontrará las tumbas de muchos personajes famosos, como Chopin, Edith Piaf, Oscar Wilde, Stendhal, Berlioz, Jim Morrison. ¡Incluso podrá visitar el cementerio para perros! No olvide darse una vuelta por los alrededores del Centro Pompidou, para curiosear entre los retratistas que suelen estar por allí.